LA CONSULTORA TAMBIÉN
ES UNA EMPRESA
Sabés perfecto qué le falta a cada establecimiento. La pregunta incómoda es otra: ¿cuánto te deja cada cliente? Acá el circuito comercial y el técnico son el mismo sistema.
El circuito completo
El dato que casi nunca está a mano no es técnico, es económico: qué clientes dejan plata y cuáles se comen las horas. Para tenerlo hace falta que el servicio prestado y el servicio facturado sean el mismo registro, y eso sólo pasa si viven juntos.
Qué incluye
Contratos
Plazo, honorarios, forma y plazo de pago, jurisdicción, y actualización periódica por índice. Con los valores por defecto de tu consultora ya cargados, para no repetirlos en cada uno.
Cotizaciones
Numeradas de forma correlativa por consultora, con fecha de envío. Sin dos propuestas con el mismo número, que es un problema contable y no un detalle.
Facturación y comprobantes
Los comprobantes emitidos, asociados al cliente y al servicio que los originó.
Gastos
Por categoría y forma de pago. Lo que se gasta atendiendo a un cliente es lo que decide si ese cliente conviene.
Inversiones
Lo que se compra para trabajar —instrumental, equipos— separado del gasto corriente.
Rentabilidad
Por cliente y por servicio. La respuesta a «¿este cliente conviene?» sin abrir una planilla aparte.
Catálogo de servicios
Lo que ofrecés, con su precio. Así una cotización se arma eligiendo, no escribiendo de cero cada vez.
Cartera
La vista de clientes con su estado comercial, sus contratos vigentes y sus adjuntos.
Lo que no reemplaza
No es un sistema contable ni factura electrónicamente ante ARCA. Registra comprobantes, contratos, gastos y rentabilidad para que vos veas tu negocio; la emisión fiscal y la liquidación de impuestos siguen donde están hoy, con tu contador. Decirlo al revés sería vender algo que no es.